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El caso Moreno viene a ser uno de los escándalos de corrupción más grandes en los últimos años, no solo por la existencia de un audio en el que se demuestra claramente los “negociazos” del ex asesor, al viejo estilo fujimontesinista, sino además, porque el sector en el que se cometieron estos actos de corrupción, es uno de los más abandonados, delicados y convertidos en mercancías por el neoliberalismo en el país: el sector salud.

En medio de todo este problema, el pasado miércoles se ocasionó un incendio en los almacenes del MINSA que lamentablemente acabó con la vida de tres bomberos. A partir de ello, la prensa y diversos personajes vienen centrando el debate en el justo reconocimiento a estos tres bomberos fallecidos y en la situación de abandono en la que desde hace mucho se encuentra la Compañía de Bomberos a nivel nacional. Sin embargo, y sin desmerecimientos de ningún tipo, ¿Qué hay detrás de estos supuestos accidentes? ¿Se está tratando de ocultar algo? ¿Es solamente en estos temas en los que hay que poner nuestra atención?

Aunque menos en número, pero no en contundencia, vienen circulando versiones que relacionan el caso Moreno con el incendio en el almacén del MINSA. Versiones que vienen tomando más fuerza no solo porque el incendio parece no haber sido un accidente, sino por las actitudes tomadas por parte del Ejecutivo mucho antes del incendio con relación al ex asesor Moreno, pues recordemos que se dieron tiempo para buscar una salida salomónica frente a un hecho deleznable y condenable.

Las versiones que manifiestan lo provocado de este hecho con resultados humanos trágicos con el propósito de eliminar documentos que pondrían en evidencia no solo al señor Moreno (más de lo que está), sino a los altos niveles del Ejecutivo y del partido de gobierno, que parece no tener todas las cuentas claras. Es justamente en este punto en el que debemos poner todos nuestros sentidos, ya que parece que las prácticas fujimontesinistas no se encuentran solamente en el Legislativo.

Aclaro que mediante este artículo no busco desmerecer la acción de los tres bomberos fallecidos ni mucho menos minimizar los problemas que atraviesan estos en un país donde la solidaridad y la entrega personal que caracteriza a este cuerpo se han convertido en mercancías. Busco que estos actos de entrega y valor que acabaron con la vida de tres valerosos quijotes de nuestro siglo estén exentas de cálculos monetarios porque lo visto de la gavilla de Moreno y compañía nos dice hasta donde el hombre puede llegar cuando de dinero se trata; donde no importa la condición humana, ni la necesidad de sectores vulnerables si de negocios y “business” se trata.

Esperamos una rápida investigación y también convocamos al Ejecutivo a resolver el problema de los bomberos: no es posible ver como pueda existir entrega humana en el socorro de grandes negocios sin que haya una retribución económica que garantice estabilidad económica de las familias de estos valerosos titanes, mientras que sátrapas adscritos al entorno de los diferentes gobiernos de turno, hagan fortunas con los recursos del Estado.

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