Compartir

El pasado domingo 23 de octubre, el Comité Federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), tras un acalorado debate de varias semanas, internamente y en los medios de comunicación, decidió tras una votación partidaria muy estrecha, con 139 votos a favor y 96 en contra y tras cuatro horas de debate, abstenerse de participar (es decir, no votar) en la que será la próxima investidura a Mariano Rajoy, candidato presidencial del Partido Popular (PP) y actual Presidente de España, acción con la cual estarán entregándole el Gobierno por cuatro años más.

Cuáles y cuántos serán los intereses que hay detrás de estas elecciones españolas y cuanta corrupción habrá por destapar, que el “ala derecha” del PSOE liderada por Felipe González junto con Susana Díaz no dudaron en forzar la renuncia de Pedro Sánchez (ex candidato presidencial del PSOE) ante una posible “alianza” con Unidos Podemos, para formar un gobierno “alternativo” (que para muchos en realidad era una estrategia que consistía en forzar unas terceras elecciones y en ellas culpabilizar a Unidos Podemos de las mismas y así ganar más votos y de esta manera, quedar mejor posicionados), como también impedir la convocatoria a un congreso partidario extraordinario, en el cual se debatiría el camino a tomar de la organización y se buscaría obtener el “NO” a Rajoy, impulsado por el propio Pedro Sánchez, siendo después asumido por otros dirigentes socialistas, a los que simplemente se les negó la recepción de las 93,720 firmas obtenidas a pesar de que excedían el número mínimo necesario.

Con esta última acción política, el PSOE termina de sacarse la “careta” y se muestra tal cual es, un partido político que se hace llamar de “centro izquierda” o “izquierda”; “socialista” y “obrero”, pero que le gusta gobernar con la derecha y con los grandes capitales; evidentemente no es el único, el PSOE junto con otros partidos europeos como el Partido Socialista (PS) francés, liderado por Hollande (actual presidente de Francia) o el Partido Democrático (PD) italiano, liderado por Renzi (Presidente del Consejo de Ministros de Italia), son partidarios de esa “social democracia” que creció bastante en la década de los noventa con la supuesta tercera vía política y que al final solamente les permitió posicionarse en la centro derecha, pero manteniendo la “careta” de izquierda.

Dentro de este escenario caótico para el PSOE, que debería ser consecuente y renunciar a lo último “socialista” y “obrero” que le queda (las siglas) y del cual aún no termina de salir, ya que aún existen militantes con dignidad y que desde el parlamento han declarado que estarían dispuestos a votar “NO” a Rajoy (hasta el momento 18 de los 84 parlamentarios socialistas); es una gran oportunidad para Unidos Podemos de consolidarse en un espectro político del cual el PSOE ha decidió renunciar y salir, por ir a disputarle la agenda neoliberal y de derecha al PP, colocándose a su lado y mostrando ser la “izquierda” que añora la derecha, esa “izquierda” obediente y dócil, Unidos Podemos tiene la oportunidad, ahora que queda al frente de esta coalición, de ser la oposición y reconstruir una social democracia desde la izquierda y sin renunciar a su carácter revolucionario y que más temprano que tarde, llegará a ser Gobierno, pues, para eso nació y esa es la tarea que le ha delegado el pueblo español.

Comentarios

Comentarios